Todavía tengo mucho que trabajar en terapia, y por eso creo que no tiene sentido escribir y definir algo cuando esto va a cambiar en poco tiempo. Pero bueno, hoy puedo hacer un parate y escribir lo que aprendí hasta hoy en este 2019.
Creo que esta nueva "fase" de la terapia surgió cuando hablé sobre el intento de suicidio de mi mamá que ocurrió en la terraza con David y yo en frente. Yo le dije a Andrés que mi recuerdo de ese instante es como que ocurrió en 3ra persona. Es decir, que yo no existía. Mi mamá solo percibía a David y yo era invisible. Con terapia vi que eso no fue así, que yo si bien no era la persona más importante quizás para mi mamá, yo estaba ahí, existí. Nunca fui invisible, por más que así lo quisiera. Y David no era todo para mi mamá. No era la única persona para ella. Solo la más importante quizás.
En base a este ejemplo, me fui dando cuenta de como esa situación se repite en todas las esferas de mi vida. Cuando alguien me atrae, o tiene cierta autoridad, o quiero su aprobación, o soy nada o soy todo. Es decir, o no existo para nada, o soy el mejor, el único. Porque si me destaco por sobre los demás, los demás no son nada.No existen.
Por ejemplo en la facu, en materias como Interpretación de Textos. No participo de nada porque siento que soy nada a veces. Una clase me sentí todo porque la profesora dijo que un comentario mio fue brillante (porque me arriesgue a expresar algo por escrito), y otra clase me sentí como nada porque no me animé a decir nada de lo que sabía y otras alumnas si lo hicieron y sentí que ellas eran todo, que eran las únicas.
Es como que cuando me siento que soy nada, no hay nada (valga la redundancia) que me lleve a confiar en que puedo existir o expresarme. Porque claro, no existe prueba que te pueda llevar a saber que sos mejor que todos porque eso es imposible.
Qué pasaría si tan solo confiara en mi sentir, en mi ser, en mi alma? Por supuesto que me puedo equivocar y tener desaprobación, pero eso significa que soy nada? O que no tengo la chance de poder ser alguien? Aparte si no me equivoco, no puedo aprender. Y si no aprendo, nunca voy a progresar y tener lo que quiero.
Hoy elijo probar, arriesgarme. No ser nada, ni tampoco ser todo. Ser yo. Sentirme liberado, como una vez le dije al psicólogo.
"Ser todo es ser nada. El todo es la nada misma"