Me siento medio ahogado. Cuando siento que tantas cosas dependen de mi, me empiezo a sentir apretado. Que algo aprieta mi cuello y no tengo energías para nada.
Tengo que relajar y sacarme un poco de peso de encima. No puedo vivir así. No es que no tengo de ocuparme de nada. Soy responsable de mucho, pero no de todo.
Y de eso se trató la sesión de hoy. Una sesión que concluyó varias cosas pero todavía no resolvió todo.
Empecé hablando sobre pertenecer. Sobre como quise pertenecer en mi familia y por eso terminé siendo "todo". Bah, queriendo ser todo para mi mamá y para mi papá.
Porque pienso que si no soy "todo" (i.e. que los demás no tengan otros deseos que yo, objetizarlos), yo no voy a ser nada para ellos. Como que solo me quieren si yo me ausento de mis deseos y me vuelvo los de ellos. Los que yo supongo que son sus deseos. Cosa que es imposible por más que lo desee.
Por otra parte, hablamos del caso de Franco y llegamos por fin a la respuesta. Que me alejo porque tengo miedo de ser poseído del mismo modo que deseo poseer. Tengo miedo de desaparezcan todos mis deseos al ser todo lo que él quiere cuando él en realidad jamás podría hacer que desaparezcan mis deseos. Creo que ni siquiera yo puedo limitar mis deseos.
Entonces el juego que se da es porque yo siento que es el uno o el otro. Que o se tienen en cuenta los deseos de uno o del otro. Que nunca pueden ser mutuos. Pero es por eso que terminan los vinculos. Porque tal cosa no existe.
La posesión, por tanto, no existe en realidad. Ni siquiera la fantasia de posesión, porque los deseos terminan surgiendo y alguno de los dos se termina sintiendo ahogado.
Solo uno puede hacerse cargo o no de sus deseos. Nunca nadie va a poder eliminar tus otros deseos por más que lo intente. Existe el intento, pero no el resultado.
En conclusión, por eso termino queriendo pertenecer a lo que sea.
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