Hi! Hoy escribo de mi viaje a Baires del 7 y 8 de julio de 2019.
Por un lado estoy sumamente contento con este viaje. Fue cortito, pero fue de mucha reflexión y encuentro conmigo mismo, con quien de verdad soy.
Un paso más en este camino, este recorrido para saber quien soy.
El objetivo del viaje no fue encontrar el amor, si no vivir mi amor al arte viendo 2 musicales.
Me gustaron mucho ambos, pero Waitress (Camarera) fue excelente. La puesta en escena, la escenografía, el talento de cada actor, los personajes, la protagonista, la música, la calidad de canto. Y encima me llevé una nueva inspiración: Guido Balzaretti (de quien ya estuve viendo entrevistas).
Esta vez no fue muy sorprendente lo mucho que me gusta comedia musical, porque creo que ya estoy terminando de aceptar que este soy yo: Casi Angeles, Glee, Rinconcito de Luz, Disney, Casi Normales (primer musical que fui a ver), A Chorus Line, Broadway, Buenos Aires.
Mi horizonte es ese y cada vez que voy a Buenos Aires, noto el cambio en mi. Si bien amo Rosario, BA es como mi segunda casa, un lugar en el que me siento cómodo. En el que nunca me sentí como un extraño. O si, pero no en donde si tenía que estar.
Y ahí es donde me equivoqué. Porque en la tarde del 8, me empecé a sentir mal, a sentirme solo por todo lo que perdí. Que yo elegí perder. Empecé a cuestionarme si no estaba pidiendo mucho. Si no estaba pidiendo que sean todo, que sean tal como yo quiero. Donde está el límite? Como evito buscar la perfección sin buscar la nada misma? Hay que ser inteligente me dije. Entonces analicé cada caso con Pauli, Caty, Lu, Tincho y Pablo. Y... la verdad que si pienso que tomé buenas decisiones. Tengo en claro la imperfección de mi amigo Rodrigo por ejemplo, pero sin embargo lo quiero y él me quiere. Es distinto a como vivía los vinculos con los que corté; ellos me "querían" siempre y cuando fuera como ellos, cuando cambié, cuando empecé a ser yo y ponerme en otro lugar, me sancionaron. Todes menos Pauli. Con Pauli si me equivoqué yo. Me puse en un lugar que no correspondía quizás.
Todo este analisis me llevó a pensar también en el sexo, en si todavía puedo tenerlo, porque si bien no quiero que tenga la importancia que solía tener, no quiero dejar de tenerlo. No quiero sentir que soy un reprimido, pero... lo soy? No es que de repente dejé de pajearme y no miro chicos con deseo. Simplemente no lo priorizo sobre el amor, sobre lo más lindo que hay en esta vida o sobre el arte. Sin embargo, no quiero que eso signifique quedarme solo. Bah, no solo, si no, no animarme a conocer gente. Porque es muy dificil encontrar gente que busque algo tranqui. Sin embargo hubieron un par que estaban dispuestos a algo tranqui, pero en baires no puedo encontrar el amor, entonces por qué buscar algo tranqui? Por qué no buscar sexo y ya? No me hace sentir menos solo, pero es divertido, no? Pero bueno, los deseos no pueden elegirse, solo pueden descubrirse y aceptarse.
Esto me llevó a ir a Los Fiesteros. Terrible error porque ahi es una fiesta y siempre me pasa lo mismo. Me gusta alguien que me ignora y termina con otro y yo me hago el que me gusta mirar cuando lo único que quiero es que alguien me vea y vivir el amor. Entonces terminé más solo que antes. Si me arriesgaba a conocer a alguien de Grindr, por lo menos iba a tener sexo con intimidad y deseo por mi. Y quizás yo por él.
Lo peor de lo peor fue cuando me encontré a Tincho.
No hay comentarios:
Publicar un comentario